Hablar de guerreras en este tiempo moderno, no es hablar de la mujer guerrera combatiente que anda sobre un corcel, con un escudo, y una lanza en la mano.
En esta oportunidad yo me refiero a las guerreras, que día con día liberan una lucha intensa por sobrevivir a la pobreza, a la exclusión y a la discriminación, y porque no decirlo a la ignorancia. No andan en un corcel andan con caites rotos, ropa gastada y la piel quemada por el sol. A esas guerrera que llevan día con día el alimento a sus hijos, que los llevan a la escuela y luego se van al mercado a vender sus productos, para que lleguen a la mesa de aquellas otras guerreras que trabajan de una manera diferente; pero al igual que las primeras libran una batalla por asistir temprano a su trabajo, por un sueldo que les dará de comer a sus hijos, y algún pequeño gusto, con todo el deseo también, de cumplir con sus funciones. Me refiero también a esas guerreras que a pesar de tantas adversidades allí están los viernes y los sábados estudiando en la Universidad del pueblo, en la Única, en la Gloriosa Universidad de san Carlos. A todas ustedes mujeres yo les dedico estas líneas. Pienso que la lucha, de todas |
ustedes es incansable, por esas noches largas de estudio, por esos momentos, difíciles cuando no alcanza el dinero, por esas lágrimas derramadas tantas veces, adelante compañeras, otras han superado esto, por que nosotras no?
A ustedes casadas, solteras, viudas. Sigamos en la lucha, nada está escrito en piedra, cuando el camino se vuelve espinoso allí es donde hay que caminar más rápido porque nos podemos lastimas, suficiente si nos lastimaron en la niñez, si no han lastimado a lo largo de nuestra vida, ahora ya no…Lo importante es continuar esa marcha sin claudicar. Muchas se dan por vencidas, muchas han segado sus vidas por decisión propia, otras ni siquiera se dieron cuenta que los años pasaron y sus vidas no cambiaron, y llego la vejes y no paso nada en sus vidas. Mis guerreras modernas que la emoción nos lleve a encontrar en nuestras vidas la meta deseada, habrán cuestas, pero aprovechemos las bajadas que la vida nos proporcione, para avanzar. Y como dijo Mercedes Sosa no nos vallamos de esta vida sin haber hecho lo suficiente.
Autora: Magda Lucrecia Mejia
|
lunes, 29 de julio de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Muy Bonito
ResponderEliminarFELICIDADES, EXCELENTE ARTICULO.
ResponderEliminarES HORA QUE LAS MUJERES TOMEMOS UN PAPEL PROTAGONICO EN NUESTRA SOCIDAD, YA QUE CUALQUIERA DE NOSOTRAS NO IMPORTANDO NUESTRA CONDICION, PODEMOS SER EL CAMBIO EN ESTE MUNDO.
MUY BONITO.
ResponderEliminarLAS MUJERES SOMOS CAPACES DE TODO, PODEMOS LOGRAR LO QUE NOS PROPONGAMOS PORQUE SOMOS FUERTES Y VALIENTES.
ResponderEliminarMuy buen artículo amiga, porque la vida de nosotras las mujeres cualquier lugar que ocupemos o que condición socio-económica tengamos, no es reconocida la lucha que realizamos por alcanzar o ganarse un espacio en la sociedad y que muchas veces nuestra vida transcurre por una serie de violaciones a nuestros derechos, caemos y nos volvemos a levantar y nada nos detiene para logar lo que nos proponemos alcanzar, nosotras como cualquier ser humanos hemos sido creados por un ser superior a diferencia que la mujer fue creada para ser valiente, luchadora, fuerte, dulce, y con varias cualidades que nos hace capaz de ser agentes de cambio en nuestro sociedad, y bien podemos escribir novelas de nuestra propia vida y como dices no tenemos escudos ni lanzas para defendernos y luchar, nuestra única arma es nuestra tenacidad e inteligencia para continuar nuestro camino.
Mi Querida Licenciada, creo que en este tiempo si bien es cierto no tenemos escudos y lanzas en mano, nuestro escudo es la FE para triunfar día con día, para sobrepasar los malos momentos y continuar el día de mañana sin pensar en el ayer y sus intentos algunas veces fallidos, la espada que nos acompaña son las promesas de Dios para nuestras vidas, no importa si somos viudas, solteras o si se tuvo la bendición del compañero de hogar, Animo mi estimada compañera, que ya has caminado esta vida dejando con tu caminar las huellas indelebles del trabajo esforzado,la honestidad y la pasión por las causas justas de los más debiles; con manos llenas de amor para tus generaciones y con el jovial animo de seguir alcanzando tus metas
ResponderEliminarMe parece un articulo con una dedicacion exacta a las mujeres de todas las clases sociales , exelente, y esto nos motiva a continuar la lucha mujeres hoy por hoy pensemos que todo es posible y vamos a llega con dignidad donde debemos estar
ResponderEliminarcomo no pertenezco al mundo de las feminas se me hace risible una guerrera en este tiempo con corcel y escudo, como en una epica novela romantica, sin embargo coincido con la autora en que hay que reconocer la valía de las mujeres que día a día se esfuerzan por alcanzar sus sueños y metas.
ResponderEliminar