Hablar de guerreras en este tiempo moderno, no es hablar de la mujer guerrera combatiente que anda sobre un corcel, con un escudo, y una lanza en la mano.
En esta oportunidad yo me refiero a las guerreras, que día con día liberan una lucha intensa por sobrevivir a la pobreza, a la exclusión y a la discriminación, y porque no decirlo a la ignorancia. No andan en un corcel andan con caites rotos, ropa gastada y la piel quemada por el sol. A esas guerrera que llevan día con día el alimento a sus hijos, que los llevan a la escuela y luego se van al mercado a vender sus productos, para que lleguen a la mesa de aquellas otras guerreras que trabajan de una manera diferente; pero al igual que las primeras libran una batalla por asistir temprano a su trabajo, por un sueldo que les dará de comer a sus hijos, y algún pequeño gusto, con todo el deseo también, de cumplir con sus funciones. Me refiero también a esas guerreras que a pesar de tantas adversidades allí están los viernes y los sábados estudiando en la Universidad del pueblo, en la Única, en la Gloriosa Universidad de san Carlos. A todas ustedes mujeres yo les dedico estas líneas. Pienso que la lucha, de todas |
ustedes es incansable, por esas noches largas de estudio, por esos momentos, difíciles cuando no alcanza el dinero, por esas lágrimas derramadas tantas veces, adelante compañeras, otras han superado esto, por que nosotras no?
A ustedes casadas, solteras, viudas. Sigamos en la lucha, nada está escrito en piedra, cuando el camino se vuelve espinoso allí es donde hay que caminar más rápido porque nos podemos lastimas, suficiente si nos lastimaron en la niñez, si no han lastimado a lo largo de nuestra vida, ahora ya no…Lo importante es continuar esa marcha sin claudicar. Muchas se dan por vencidas, muchas han segado sus vidas por decisión propia, otras ni siquiera se dieron cuenta que los años pasaron y sus vidas no cambiaron, y llego la vejes y no paso nada en sus vidas. Mis guerreras modernas que la emoción nos lleve a encontrar en nuestras vidas la meta deseada, habrán cuestas, pero aprovechemos las bajadas que la vida nos proporcione, para avanzar. Y como dijo Mercedes Sosa no nos vallamos de esta vida sin haber hecho lo suficiente.
Autora: Magda Lucrecia Mejia
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lunes, 29 de julio de 2013
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